Movilizar al paciente de la cama a la silla, y de la silla al inodoro

Para realizar el traslado del paciente de la cama a la silla, de la silla al váter y realizar el camino de vuelta a la ubicación de origen, se colocará la silla lo más cerca posible de la cama y en la dirección del movimiento procederemos a retirar los reposapiés y frenar la silla. Posteriormente adecuaremos la cama a la altura de la silla, colocando la cama en un plano recto.

Ahora cruzaremos la pierna del paciente que queda más alejada de la movilización por encima de la otra y las acercamos al extremo de la cama. La auxiliar sujeta con una mano  la espalda del paciente y con la ayuda de sus rodillas realiza un movimiento sincronizado. Se mantiene unos minutos sujetando al paciente sentado en el borde de la cama para que se acostumbre a la nueva situación y evitar el mareo.

Seguidamente habrá que adecuar la altura de la cama hasta conseguir que los pies del paciente toquen el suelo y colocarles sus zapatillas.  La auxiliar de Enfermería, con su pierna bloqueará la rodilla del paciente más alejada del sentido de la maniobra y colocará el otro pie en la dirección del movimiento.

Abrazaremos al paciente y le pediremos que él nos abrace. Realizaremos la maniobra con una rotación y colocando al paciente en la silla. Al finalizar la maniobra se colocarán los pies del paciente encima del reposapiés y se procederá a la recolocación del paciente en la silla si durante la maniobra el paciente ha quedado sentado en una forma inadecuada.  Para realizar esta recolocación en la silla la auxiliar se coloca detrás de la silla.

Seguidamente hay que sujetar al paciente por debajo de las axilas y cruzar los brazos del paciente con un solo movimiento hacia arriba y atrás.  Si hemos realizado correctamente la operación para recolocar bien al paciente en la silla se observará que la espalda del paciente esté recta y apoyada en el respaldo de la silla.

Para llevar al paciende de la silla al inodoro llevamos al paciente hacia el lavabo con la silla de ruedas, colocamos la silla de ruedas perpendicular a la taza del váter y retiramos los reposapiés. La auxiliar bloqueará la rodilla más lejana al váter y con el otro pie marcará la dirección del movimiento. Realizaremos el movimiento en tres pasos: primero colocar el paciente de pie, seguidamente rotar en dirección a la taza del váter, y por últimotres se le pedirá al paciente que se sujete con su mano en la barandilla de seguridad. Mientras  la auxiliar con una mano sigue sujetando al paciente con la otra le ayuda a bajarse el pantalón del pijama. Por último se le ayudará a sentarse en la taza del váter y se preservará al máximo su intimidad:

Del váter a la silla el profesional asiste al paciente cuando éste toca el timbre, para que vayan a ayudarle. Hay que colocar al paciente en bipedestación mientras que él se sujeta con una mano a la barandilla de seguridad del váter. Si es posible él con la otra mano se limpiará la zona anal y genital, pero si no le es posible hacerlo lo realizará la auxililar, ayudándole a subirse el pantalón del pijama para realizar la misma maniobra que anteriormente,  para poderlo sentar en la silla,  acomodando correctamente al paciente en la silla, y recolocándolo si hace falta.

Colocaremos sus pies encima del soporte correspondiente de la parte inferior de la silla. Ahora, para desplazarlo de la silla a la cama se colocará la silla paralela a la cama,  frenaremos la silla de ruedas y retiraremos el reposapiés. La auxiliar con su pierna bloqueará la rodilla del paciente más alejada del sentido de la maniobra y colocará su otro pie en la dirección del movimiento.

Realizará la maniobra abrazando al paciente y le pedíamos que se siente en el borde de la cama. La auxiliar después de adecuar la altura de la cama a una altura con la que pueda trabajar de manera adecuada, efectuará  un movimiento de rotación estirando al paciente en la cama.  Si es necesario colocará al paciente en la cama realizando un desplazamiento longitudinal en dirección craneal para terminar asegurándose de que no queden arrugas en la sabana. Es importante preservar la intimidad del paciente en todo momento.

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